Un estudio reciente publicado en JAMA Neurology en 2023 ha revelado una conexión crucial entre la pérdida de sueño de onda lenta y el aumento del riesgo de demencia en adultos mayores.
Los investigadores encontraron que los mayores de 60 años tienen un 27 % más de probabilidades de desarrollar demencia si pierden solo el 1 % de este sueño reparador cada año. El sueño de onda lenta, que constituye entre el 20 % y el 25 % del tiempo total de sueño de un adulto promedio, es esencial para la recuperación del cerebro y el cuerpo, ayudando a reducir las ondas cerebrales, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
El estudio, que analizó a 346 participantes del estudio del corazón de Framingham, mostró una relación directa entre la disminución del sueño de onda lenta y un aumento significativo en el riesgo de demencia, que llegaba al 32 % específicamente para la enfermedad de Alzheimer. Esta investigación, basada en datos de estudios de sueño nocturno realizados entre 1995 y 2003, subraya la importancia del sueño profundo para la salud cerebral. Mantener niveles adecuados de sueño de onda lenta podría ser una intervención preventiva clave para combatir la demencia y otras afecciones neurodegenerativas.
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Aunque el estudio no demuestra causalidad definitiva, señala la necesidad de priorizar un sueño adecuado para mejorar la salud cerebral a largo plazo. Los expertos llaman a nuevas investigaciones para entender mejor cómo el sueño de onda lenta influye en el desarrollo de la demencia y sugieren que intervenir en los factores del sueño modificables podría potencialmente retrasar o prevenir la aparición de estos trastornos.